UNA TRAGICA AMISTAD
La relación que mantuvieron
durante varios años Benito Mussolini y
Adolf Hitler quizás no encuadre en el
concepto tradicional de amistad.La elevada posición que ambos ocuparon en sus
respectivos países con una imagen de mito a nivel popular, impide hablar de una
relación normal de amistad entre dos hombres.Sin embargo, existió entre ambos
una estrecha conexión que supera largamente el típico trato diplomático
entre dos jefes de estado.Analizando los hechos históricos parece evidente que
se trató de una vinculación en sentido único.Hitler con su devoción casi
enfermiza hacia Mussolini quedó envuelto en una espiral de desastres militares
que a la larga le costaron la guerra.Mussolini, por su parte, nunca se cansó de
denigrar y despreciar a Hitler, a pesar de todo lo que éste hizo por él.Si
existiera un monumento a la amistad nadie lo merecería más que Hitler en su
relación hacia Mussolini.

"Hitler es un estadista de segunda clase en un país de primera, mientras yo soy un estadista de
primera clase en un país de segunda". Benito Mussolini.
La admiración de Hitler por Mussolini
lo cegó por completo y alcanzó niveles enfermizos durante la guerra.Aún
sabiendo que Mussolini hacía un doble juego tratando de establecer alianzas con
los aliados, lo siguió apoyando a pesar del consejo de sus generales y
ministros en el sentido de deshacerse de Italia.Cuando en 1943 los alemanes
ocuparon Italia decubrieron un arsenal increíble de armas que jamás fueron
usadas y depósitos llenos de combustible escondidos a nivel subterráneo.Durante
tres años, Mussolini recibió de Alemania todo tipo de recursos(carbón, nafta, gasoil y otros
productos primordiales) sin utilizar una gran parte de ellos.Cuando los alemanes descubrieron esta dura realidad,
tras la caída del Duce, en vez de fusilarlo lo rescataron en un operativo
espectacular.Goering, Goebbels y otros altos exponentes de la Alemania nazi
quedaron indignados con la actitud de un hombre que supo explotar la debilidad
de Hitler por su persona.Mientras los aviones de la Luftwaffe caían en el Canal de la Mancha por falta de combustible, cientos de
trenes cargados de combustible habían salido de Alemania para satisfacer las
pretensiones de Mussolini.Pero a
pesar de las abrumadoras evidencias, Hitler hizo caso omiso al consejo de sus
hombres y siguió protegiendo a su amigo hasta el
final.Cuando en 1937 Mussolini pronunció un célebre discurso en alemán ante
un millón de personas en Munich dijo que cuando se tiene un amigo había que
marchar con él hasta el final.Sin embargo, fue Hitler quién se mantuvo leal a
su amigo hasta el final.