NIÑOS POLACOS EN AUSCHWITZ
Los niños a pesar de su fragilidad tampoco eran dignos de misericordia y se los trataba con la misma dureza que a los adultos. La expresión en el rostro de esas criaturas desoladas es un testimonio de la brutalidad llevada a su máximo nivel. La mayoría pereció en las cámaras de gas porque no eran aptos para el trabajo.