HERMANN GOERING(1893-1946)
Fue junto a Hitler el hombre más popular y el más querido por el pueblo alemán.Su condición de as de la aviación durante la gran guerra como integrante de la mítica escuadra Richthofen, junto a su innata simpatía lo convertían en el hombre símbolo del Reich alemán.Durante el régimen nazi los alemanes profesaron por Goering un cariño y una simpatía que superaba a la del propio Hitler. Ellos veían al Fuhrer como una figura mística y distante mientras que Goering representaba al gobernante de carne y hueso que amaba mostrarse en público haciendo gala de una simpatía que Hitler nunca tuvo.Su pintoresca forma de vestirse, un carácter extravertido y un carisma notable le permitieron establecer un vínculo sentimental con el pueblo alemán quew permaneció inalterable hasta su muerte.
Nació en Rosenheim en el año 1893 y se formó en una escuela de oficiales en
Lichterfelde. Durante el Putsch de Munich de 1923 resultó herido y por una herida mal
curada debió luchar el resto de su vida con un dolor físico intenso que
mitigaba con la ingestión de diversas drogas.El consumo de los más variados
psicofármacos repercutió en su figura engordando más de 30 kilos que con los
años le dieron el aspecto de un gordo bonachón pero el efecto de las
drogas(especialmente la morfina) alteraba su rendimiento intelectual.A períodos
de gran abulia le seguían períodos de hiperactividad y la Luftwaffe quedó
sujeta a estos vaivenes.Durante la guerra Hitler y el pueblo alemán empezaron a
ver en Goering la cara de la derrota pero sin embargo su popularidad se mantuvo
intacta hasta el día de su muerte.

Su pertenencia a la alta sociedad le abrió las puertas
a Hitler de un mundo que hasta entonces le era inaccesible.Si Hitler hubiera
muerto en 1939, Goering hubiese sido el gobernante ideal para Alemania.Su falta
de ímpetus aventureros y su afición por las joyas, las obras de arte y la caza
hubieran alcanzado para administar la gran Alemania que dejaba Hitler sin
necesidad de provocar una guerra de consecuencias nefastas para Alemania.Está
dicho que Goering era un ser vanidoso como lo vemos en las fotografías con un
anillo de oro en cada dedo y cargado de medallas y condecoraciones.Pero también
hay que decir que su lealtad hacia Hitler fue absoluta y alcanzó un nivel
admirable durante el juicio de Nuremberg.En su condición de único gran jerarca
nazi que llegó vivo a Nuremberg ( a Hess no lo cuento por su estado de demencia
simulada o no), se comportó con una dignidad que mereció el reconocimiento
incluso de sus enemigos.Durante el juicio de Nuremberg y siendo consciente que
su suerte estaba sellada, hizo gala de sus mejores dotes enardeciendo a los
acusadores y apuntalando la resquebrajada moral de sus antiguos colegas. Se
puede decir que en Nuremberg se vió al mejor Goering acaso como consecuencia
del proceso de desintoxicación al que fuera sometido por su adicción a la
morfina.Defendió a Hitler con vehemencia
y no se mostró arrepentido por todos los crímenes de la Alemania nazi.Sólo
bajó la vista una vez al ver las escenas de los campos de
exterminio.Como alguien dijo, Goering era consciente de su grado de
responsabilidad pero inconciente de su grado de criminalidad.En Nuremberg los carceleros lo
despojaron de todas sus insignias y lo vistieron con unas ropas viejas
pero aún así Goering supo cautivar con su personalidad a los jóvenes
oficiales que estaban a cargo de su custodia.El otrora Reichmarschall no se quebró nunca
y murió ingiriendo veneno para evitar la horca.