LA CAMPAÑA DE GRECIA

 

 

Después de la desafortunada intervención en Francia, Mussolini pensó iniciar su "guerra paralela" en los Balcanes.Inicialmente pensó en atacar a Yugoslavia, pero ante la advertencia de Hitler, que no quería darle pretextos a la Unión Soviética de intervenir en el area danubiana, Mussolini decidió invadir Grecia.Cuando el 11 de octubre de 1940 Hitler ocupó militarmente Rumania, para asegurarse los pozos petrolíferos, el Duce no vaciló más.Bajo el signo de la improvisación y los más variados despropósitos estratégicos, el paseo triunfal que Mussolini  pensaba dar en tierras griegas, se transformó en una pesadilla que casi culmina en una catástrofe militar.Los griegos opusieron una tenaz resistencia y  después de unos días de combate rechazaron a las tropas italianas más allá de la frontera greco-albanesa, hasta conquistar Coriza.De invadidos, los grecos pasaron a ser los invasores y de no haber intervenido el ejército alemán los griegos hubieran terminado en las calles de Roma.A pesar de la situación desesperante que vivía su ejército, Mussolini se resistía en pedir ayuda a Berlín porque eso implicaba reconocer su debilidad e incapacidad de mando.

                   

                           Mussolini se jacta de su invasión a Grecia ante la perplejidad de Hitler 

Hitler, al enterarse del ataque italiano a Grecia, montó en cólera y las sucesivas derrotas italianas aumentaron su ira; no obstante, nunca abandonó a su amigo italiano en una asombrosa prueba de lealtad. Tratando de no herir el orgullo de Mussolini, buscó un pretexto para intervenir en los balcanes y ocupó Yugoslavia,Grecia y Creta.El precio de tal intervención alemana en los balcanes se revelaría fatal para los planes futuros en la Unión Soviética pero ante el desbande italiano, a los alemanes no les quedó otra alternativa que intervenir.De no haberlo hecho, los balcanes hubieran quedado en mano de los aliados y seguramente Italia habría seguido el mismo destino.Esta malograda empresa mussoliniana en Grecia se sumó a los desaciertos en Africa del Norte, comprometiendo las operaciones del Eje hasta el final de la guerra.