LA GUERRA EN EL MAR

 

Desde los primeros días de la guerra, en que fue hundido el buque Athenia, la guerra en el mar no fue una guerra simulada.No hubo grandes batallas navales al estilo de la de Jutlandia, en la gran guerra, pero se luchaba encarnizadamente y, en cierto modo, resultaba más dramática por la soledad de sus encuentros aislados.El rol protagónico en el mar lo tuvo la flota británica, que tenía que proteger no sólo las comunicaciones de la marina mercante, sino también  mantener el bloqueo contra Alemania y atacar a los submarinos, barcos mercantes y demás unidades de superficie alemanas.

La flota alemana atacó con rapidez y seguridad.El 18 de setiembre, en plena campaña polaca, hundió en el canal de Bristol, un portaaviones británico.Un mes después fue echado a pique el acorazado británico Royal Oak por otro submarino alemán que, en un alarde de pericia y arrojo, había burlado las defensas del enemigo.

Pero más peligrosos que los submarinos, eran los acorazados de bolsillo alemanes y los cruceros acorazados que hacían estragos en la flota aliada.Cabe destacar los acorazados Deutschland en el atlántico norte y el Almirante Graf Spee en el atlántico sur, y los cruceros Scharnhorst y Gneisenau, dedicados a las caza de buques aliados.

 

                 

                                  Hundimiento del Graf Spee 17 dic.1939

 

Ciertamente los alemanes no poseían una gran marina de guerra, pero compensaron esta falencia aplicando nuevas técnicas de combate y adoptando nuevas armas, como la mina magnética, realizada en gran secreto, que permitió hundir e inutilizar a muchas unidades enemigas.Antes de terminar el año 1939 los submarinos y acorazados alemanes ya habían hundido 255 barcos aliados, equivalente a un total de 855.000 toneladas.

Por su lado la marina italiana contaba, al momento de entrar en guerra, con 6 acorazados, 19 cruceros, 59 destructores, 67 torpederos y 115 submarinos.Se puede decir que era el único brazo armado de la italia fascista y durante el transcurso de la guerra le brindó a Italia algunas satisfacciones en medio de los desastres militares de su ejército en todos los frentes.Con la entrada de Italia en la guerra, el mediterráneo se convirtió en teatro de enfrentamientos aeronavales, que tuvieron mucha importancia en el desarrollo de las operaciones en Africa.

 

                        

                                           Acorazado italiano Littorio 

 

Las flotas inglesas  e italianas se enfrentaron por primera vez el 9 de julio de 1940 en la batalla de Punta Stilo; en ella participaron numerosas unidades aéreas de ambas partes, sin ningún resultado.Durante la noche del 11 de noviembre torpederos ingleses del portaaviones Illustrious atacaron la base naval de Tarento en una acción sorpresa, alcanzando  a los acorazados Littorio, Caio Duilio y Conte di Cavour, así como al crucero Trento y a dos destructores.Un verdadero desastre causado por la total improvisación y falta de coordinación del alto mando italiano y por la falta del empleo del radar que tan bien supieron emplear los ingleses.

Tras la rendición de Francia, Inglaterra había quedado prácticamente sola para combatir a las fuerzas alemanas y con el agravante de que ahora los aviones alemanes podían partir desde la mismas costas francesas en sus incursiones contra la isla.

 

                   

                                                     Portaviones inglés Glory

 

El conjunto de operaciones aeronavales relacionadas con el movimiento de los convoyes británicos se conoce con el nombre de "batalla del atlántico".La incapacidad de la Royal Navy en escoltar a sus convoyes permitió a la flota submarina alemana, bajo del mando de Karl Doenitz, hundir durante 1940 más de 2.300.000 toneladas de buques enemigos sufriendo la pérdidad de apenas 26 submarinos.En 1941, al disponer de más unidades, el mando alemán aplicó en gran escala la táctica de apostar sus U-Boot, en grupos de 10 a 20, a lo largo de las rutas habituales de los convoyes.Localizadas las unidades enemigas con la ayuda de los aviones de la Luftwaffe, el grupo de submarinos se reunía y atacaba al caer la noche.A la actividad de los U-Boot sumaron los alemanes la de sus navíos de superficie, cuyas incursiones obstaculizaron el tráfico aliado y mantuvieron ocupadas ingentes fuerzas navales del enemigo.Se destacó ese año el acorazado alemán Bismarck, la unidad más moderna y potente de aquella época, hundido finalmente frente a las costas francesas, después de una persecución tenaz.

En el mediterráneo, tras el triunfo aliado frente a la flota italiana en cabo Matapán, los alemanes intensificaron su intervención aérea en el mediterráneo e hicieron perder a los ingleses los portaaviones Ark Royal, el acorazado Barham además de provocar serios daños a los acorazados Queen Elizabeth y Valiant por una incursión de la marina italiana en el puertode Alejandría.

Durante el período 1942-43 adquiere una importancia decisiva la isla de  Malta, increíblemente despreciada por los italianos en 1940.Cuando Italia entró en el conflicto en junio de 1940, los aliados estaban convencidos de que la primera acción italiana iba a consistir en la toma de Malta.Tan seguro estaba Churchill de esta movida que ordenó evacuar la isla ante la imposibilidad de defenderla.Los italianos, en vez de pensar en Malta, se proyectaron en un atáque estéril y altamente costoso en vidas humanas en los alpes franceses, aprovechandose del momento que vivía Francia que tenía a las tropas alemanas a las puertas de París.Churchill, que no podía creer lo que veía, volvió a ocupar Malta y dos años más tarde esta isla demostró tener una incidencia mortal en los planes del eje.Los aviones que partían desde Malta hicieron estragos en los puertos ubicados al sur de Italia y sobre todo destruyeron cientos de convoyes enemigos destinados a llevar alimentos y armas a los tropas en Africa.