TRATADO DE VERSALLES

Las causas que originaron la segunda guerra mundial  tienen su origen en el famoso Tratado de Versalles, firmado el día 28 de junio de 1919.Aunque el tratado fue severo, sus previsiones políticas no fueron, en modo alguno, tan injustas como alegaron los alemanes.

Alemania perdió, aproximadamente, un octavo de su territorio continental, unos 6.500.000 habitantes de su población y sus posesiones coloniales, pero el Estado alemán no quedó desmantelado ni el país desmembrado.Para garantizar que Alemania no representaría jamás un peligro de guerra, su ejército quedó reducido a 100.000 hombres, su flota en 15.000 unidades y quedó prohibido el reclutamiento militar.La escuadra alemana fue reducida a media docena de acorazados y cruceros y una docena de destructores y lanchas torpederas.En cuanto a las pérdidas territoriales, Alsacia y Lorena se anexionaban a Francia que, además, ocupaba por 15 años la región del Sarre. Luego de este período, se decidiría por plebiscito a quién pertenecería en el futuro ese territorio. Si el Sarre volvía a Alemania, ésta debía indemnizar a Francia en divisas oro por la restitución de los yacimientos carboníferos allí existentes. Polonia recibía una parte de la Alta Silesia (otros distritos pasaban a Checoslovaquia), Posdan, casi toda la Prusia Occidental y algunos distritos de la Pomerania. Danzig era declarada ciudad libre. Entre Francia y el Imperio Británico se repartían todas las colonias de Alemania. La primera recibía casi todo el Camerún y gran parte del Togo; Inglaterra tomaba posesión de África Oriental y Occidental, las partes restantes del Togo y Camerún, las islas Samoa y de Nueva Guinea.

 

             

 

Las duras condiciones económicas de la posguerra abrumaron al pueblo alemán que veía como el dinero se evadía del país a la par de una inflación galopante.El desempleo era excesivo y para 1923, un alemán de cada cuatro se hallaba sin trabajo.Los soldados que retornaban del frente después de cuatro años de penurias vividas en las trincheras, se vieron anonadados y enfurecidos, resultando elementos propicios para los movimientos nacionalistas.Cuando el gobierno alemán solicitó una moratoria para satisfacer sus reparaciones, los gobiernos de Francia, Bélgica e Italia respondieron enviando tropas para ocupar la zona del Rin en enero de 1923.Estas humillaciones despertaron la furia nacionalista germana, que se dirigió contra los aliados y contra su propia República de Weimar.