GEORGI ZHUKOV(1896-1974)
Georgi Konstantinovich Zhukov, nació en Strelkoiva al sur de Moscú en 1896. Proveniente de una familia campesina muy pobre, tuvo una juventud miserable hasta que estalló la Gran Guerra en 1914 y entonces fue reclutado con 18 años en la caballería. Durante la guerra se destacó muy rápido por sus condiciones y fue nombrado oficial en entrenamiento además de ser condecorado por sus actos de heroísmo en combate. Tras la revolución de 1917 se afilió al partido comunista y luego se enroló en el ejército rojo cumpliendo una carrera ascendente sin dejar de lado su contribución teórica por medio de libros sobre tácticas militares y formaciones blindadas. Logró salvarse de la gran purga de oficiales de 1937 que le costó la vida a cientos de los mejores elementos del ejército ruso y fue enviado a Mongolia durante el conflicto con los japoneses en agosto de 1939. Sus victorias en Khalkan-Gol y Nomonhan le otorgan el título de "Héroe de la Unión Soviética". Tras la invasión alemana en junio de 1941, en medio del caos general, Zhukov sugirió replegarse en Kiev para organizar la defensa pero como respuesta obtuvo la destitución de parte de Stalin. A partir de allí fue asignado en la retaguardia de Leningrado para su defensa en septiembre de 1941, donde demostró sus cualidades defensivas que le valieron un posterior traslado a Moscú para organizar también su defensa con éxito. Ya como mariscal se destacó en la defensa de Stalingrado donde envolvió a los ejércitos de Von Paulus hasta lograr su rendición. En el final de la guerra le fue asignada la tarea de organizar el ejército para la toma de Berlín, la capital del Reich en combinación con Koniev. El 2 de mayo de 1945 el general alemán Weilding, comandante de la defensa de Berlín se rindió a las fuerzas rusas de Zhukov. Tras la guerra y a pesar de sus logros fue desplazado por Stalin que lo relegó a misiones secundarias hasta que Kruschev lo nombró Ministro de Defensa en reconocimiento a su trayectoria. El mariscal Zhukov fue seguramente uno de los generales más brillantes de la Unión Soviética pero también uno de los más despiadados con sus subordinados. Fue él quien organizó los tristes batallones de castigo en la retaguardia con la finalidad de aniquilar a los desertores y a todo aquel que no cumpliera cabalmente con sus órdenes. Georgi Zhukov murió casi octogenario en 1974 y fue sepultado con todos los honores en la Plaza Roja de Moscú.